Pascual Calicchio, integrante de la Defensoría del Público, afirmó que el observatorio NODIO sobre la desinformación y la violencia simbólica en medios y plataformas digitales «no es una política persecutoria como quisieron instalar».

El Licenciado en Comunicación Social Pascual Calicchio, rechazó los falsos señalamientos al observatorio creado recientemente en el ámbito de la Defensoría del Público y afirmó que «es simplemente una línea que surge a partir de la preocupación del crecimiento de la violencia discursiva y simbólica«.

En diálogo con Fernando Alonso, aclaró que NODIO no tiene un gasto presupuestario extra, y que se pensó para hacer un aporte sobre «cómo circula la información en torno a un hecho puntual pero no decir si una noticia es falsa o no». Aseguró que analizará «cómo se da el flujo de información, no hay capacidad de sanción ni intención de censura«.

Por ese motivo, Calicchio dijo que da para pensar «por qué generó una reacción desproporcionada», a lo que el observatorio podría hacer, y «mostró una coordinación entre distintos sectores que salieron en simultáneo a criticar esto«.

Sobre la conformación de NODIO explicó que está integrado por trabajadores de la defensoría, y que la idea es que pueda articularse con sindicatos y asociaciones empresarias. Afirmó que «la idea es poder ir realizando informes públicos con una periodicidad», con el objetivo de que «puedan ser insumos para la prensa, para la academia, y cada uno pueda usarlo».

Por último, Calicchio destacó que «el organismo no pertenece al Poder Ejecutivo, sino que depende del Congreso» y que «no es una decisión del gobierno nacional, ni un punta de lanza de una política persecutoria como se quiso instalar» porque «tenemos autonomía para las decisiones que podemos tomar».

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