El Secretario General del Gremio de Canillitas y Senador bonaerense dijo que el problema de la central reside en que «se transformó en una organización de superestructura ya no de poder sino de presión«.

El dirigente gremial Omar Plaini explicó que en la central obrera «hay un problema de fondo» que es sindical y político y que viene de hace mucho tiempo. Analizó que desde 1983 la relación entre la columna vertebral del movimiento nacional sindicalista y la dirigencia política cambió.

En diálogo con Fernando Alonso, Plaini aseguró que en el presente hay un problema interno en la Confederación General del Trabajo que no logra resolverse y señaló que reside en que «se transformó en una organización de superestructura ya no de poder sino de presión«. Además, sostuvo que hay un secretariado que desde hace años decidió acompañar las distintas gestiones de gobierno y cambió el rol porque «no es lo mismo acompañar que ser protagonista».

Plaini afirmó que ese rol de la organización sindical genera desconfianza en la base de la sociedad, hacia el secretariado y agregó que no se sabe cómo se vincula ese secretariado con la base sindical. Dijo que todo eso hace que «estemos en esa cosa cortita de las cuestiones de forma coyunturales cuando hay que mirar lo estratégico».

Por último, Plaini dijo que «el gobierno lo que más necesitaría es una CGT con un programa que pueda pararse al lado» ante los enfrentamientos que hay en el país, «porque tener el gobierno no es tener el poder».

Por otro lado, el senador cuestionó la metodología de la elección de la representación sindical de la CGT y dijo que «se ha estado direccionando desde hace más de 30 años». También expresó que hay que tener un programa propio de la clase trabajadora.

Por eso, Plaini consideró que la elección de la conducción de la CGT se tiene que hacer por el voto directo de los afiliados de todas las organizaciones sindicales para que representen los intereses del conjunto de la clase trabajadora.

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