La médica patóloga pediátrica, Martha Cohen, en comunicación con Hugo y Agustín Gulman, analizó en qué procesos se encuentran las vacunas contra el coronavirus, en especial la de Oxford. “La tercera fase se está haciendo en Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos con más de 10 mil voluntarios. Lo que necesitamos es que los anticuerpos duren al menos seis meses, y eso se va a saber en septiembre. Es una luz de esperanza”.

“Con dos dosis a los 28 días habían conseguido inmunidad, defienden al organismo ante un eventual ataque del virus. Las vacunas 1 de cada diez, llega a buen puerto y el resto fracasan. Hubo pocas complicaciones y ninguna sería, la vacuna es aparentemente segura. La tercera fase se está haciendo en Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos con más de 10 mil voluntarios. Lo que necesitamos es que los anticuerpos duren al menos seis meses, y eso se va a saber en septiembre. Es una luz de esperanza”, explicó Cohen sobre la vacuna desarrollada en Reino Unido.

“Son años para producir una vacuna, pero acá está todo el mundo científico atravesado. El 7 de enero se identificó el virus. En febrero más de 100 laboratorios se pusieron a fabricar vacunas, entre ellas la de Oxford, que comenzó a probarse en humanos en marzo. Fue importante compartir el mapa del genoma del virus, compartir los conocimientos. Incluso la aprobación de los resultados, el consentimiento ético y la financiación todo es rápido porque hay una carrera para ganarle al virus”. 

“Se plantean por lo menos seis meses de anticuerpos, puede ser que dure un año. Si es así, sería una vacuna anual. Esto se va a tener que repetir en 2 tercios de la población del mundo hasta tanto la pandemia desaparezca. Las pandemias duran entre dos y tres años. Si se logra una vacuna para distribuirse en enero, puede que se corte. Lo ideal es que con la vacuna se corte la circulación y se elimine esta cepa”, remarcó la médica patóloga. 

Sobre los posibles efectos secundarios y dañinos, Cohen explicó: “La vigilancia del riesgo es importantísima, la vacuna tiene que ser eficaz y segura. Por eso es importante la fase 3, con miles de voluntarios. La vacuna hace que si una persona adquiere la infección su sistema inmune lo elimine, cómo la del sarampión. Previene que la persona se infecte. Si no se infecta no contagia y se corta la transmisión en la población. Asimismo, reparó en los movimientos antivacunas: “Es preocupante, hay que vacunar a dos tercios de la población del mundo. Si además de las poblaciones de difícil acceso, le sumas los antivacunas se vuelve muy difícil”. 

“Los modelos matemáticos identificaban que había que hacer un aislamiento de tres meses sin escuelas y sin nada. Fue una cuarentena dura y la gente está exhausta. Me parece que se debería hacer relajamiento en los barrios donde no hay casos y mantenerse muy firme en donde siguen aumentando los casos. Y ser más efectivos en el rastreo de casos, rastrear a los contactos y aislar a todas las personas por 15 días”.

Argentina producirá junto a México la vacuna contra el coronavirus que desarrolla la Universidad de Oxford en conjunto con el laboratorio AstraZeneca, que se encuentra en la fase tres de estudios experimentales. Las dosis estarán disponibles en el país durante el primer semestre de 2021 y permitirá el acceso a todos los países de la Latinoamérica, excepto Brasil.

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