La directora del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Lola Berthet, contó cómo se gestó la propuesta El Conti en Casa para atravesar el período de aislamiento y cuáles son las políticas que llevan a cabo desde el espacio. «Es el único centro cultural en el mundo que está plasmado dentro de lo que fue un centro clandestino, no es fácil pasar esa reja», aseguró. «Nuestro emblema es llenarlo de belleza y de vida en nombre de todos los compañeros y compañeras que estuvieron ahí».

La directora del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Lola Berthet lamentó que «en febrero se estaba preparando el 24 de marzo y se vino la pandemia». Sin embargo -contó- «empezamos a articular un mundo nuevo, siempre con la conciencia del cuidado, y ahí nació El Conti en Casa, la propuesta creada para compartir de manera virtual documentales, entrevistas, talleres educativos, ciclos de lectura, música, y para seguir construyendo memoria entre todxs». «El centro cultural depende de las políticas de memoria, verdad y justicia de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y desde ese lugar seguimos trabajando». 

«Con Horacio Pietragalla, el secretario de Derechos Humanos de La Nación, coincidimos en que lo principal es lo territorial. Mi idea es que vuelva a federalizarse el Conti, algo que se había cortado mucho en el gobierno anterior», remarcó la actriz.

«Es el único centro cultural en el mundo que está plasmado dentro de lo que fue un centro clandestino, no es fácil pasar esa reja. Nuestro emblema es llenarlo de belleza y de vida en nombre de todos los compañeros y compañeras que estuvieron ahí. Siempre hay que recordar la militancia y la memoria. Hay que hacerlo con alegría en nombre de ellos y desde ese lugar trabajamos a diario», resaltó.

A su vez, Berthet afirmó que «Hay cosas que llegaron para quedarse, como es el acceso para el pueblo. Todo eso que se vaya grabando tiene que quedar en las redes, esa es la parte positiva cultural y de un montón de sectores”, finalizó.

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