El sociólogo y escritor Horacio González analizó las manifestaciones de odio expresadas durante la cuarentena y reflexionó sobre el crecimiento del fascismo en la región. «El odio es el compañero fiel del segregacionismo y del racismo. Creen estar cumpliendo una misión de tal envergadura que no se privan de cometer los actos más inhumanos», afirmó. «La humanidad está en riesgo de que un puñado de personas que esgrimen las banderas fascistas puedan difundir su mensaje supuestamente salvador». 

El sociólogo Horacio González señaló que «El odio es una de las pasiones más difíciles de pensar, de gobernar, de interpretar. Ninguno está en condiciones de decir que nunca odiamos profundamente, pero el odio social que vemos en estos momentos en Argentina nos sorprende. El odio tiene escalas. Si lo consideramos un sentimiento autodefensivo, pasa a escalas menores y se transforma en la aversión o en una incomodidad. Es un sentimiento que se puede modelar», indicó.

A su vez, González deseó que en el país se lleve a cabo «una reconstitución de la idea democrática y una gran reforma social que permita rebajar las evidencias del odio granítico que existe en la sociedad; que se pueda pensar a la democracia como la contrapartida del odio».

«El odio también pertenece a la esfera del pensamiento mágico, como se ve en las manifestaciones como la del obelisco. La magia es muy simpática en las películas infantiles, pero también está presente como esencia del odio, en la medida que no puede descifrar las causas de los fenómenos sociales».

«Estas personas que salen a manifestarse no saben cómo manejarse dentro de la tensión entre el odio y el amor. Si lo introducimos de una manera ponderada en nuestra conciencia es la que nos permite seguir extrayendo de ahí el jugo de la confraternidad, que es lo único que puede salvar a la sociedad».

«El grupo anticuarentena en principio es irresponsable, pero eso sale de algún lado. Ese pensamiento mágico es el que indica que mi vida es eterna, que no tiene que tener protección más que mi voluntad. Hoy esos pensamientos son de las nuevas derechas. Esta manifestación política tiene un grado enfermizo bastante grande», consideró.

Asimismo, González se refirió al crecimiento del fascismo en la región: «El odio es el compañero fiel del segregacionismo y del racismo. Creen estar cumpliendo una misión de tal envergadura que no se privan de cometer los actos más inhumanos. La humanidad está en riesgo de que un puñado de personas que esgrimen las banderas fascistas puedan difundir su mensaje supuestamente salvador. Ese mensaje sería eliminar a las personas que parecen ser amenazadoras: por tener otro color de piel, por tener otro pensamiento o por ser pobres, ignorando que la pobreza está producida por el modo en que funcionan las sociedades que producen ese segregacionismo. Son sociedades de un neocapitalismo que hay que transformar», concluyó. 

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