El abogado penalista y director honorario de la Asociación de Abogados Penalistas, Julio Maier, conversó con Edgardo Mocca sobre los servicios de inteligencia y la reforma judicial. «El espionaje en nuestro país es una tontería. Un Estado que no puede entrar en guerra con nadie, como nosotros, no tiene ningún sentido que tenga espías», aseguró. A su vez, sostuvo que «los llamados servicios de inteligencia no parecen más que una salida elegante de algo que no se puede hacer».

El abogado penalista Julio Maier se refirió a los servicios de inteligencia y consideró que «históricamente todos fueron mal desarrollados. Valen como ejemplo la Gestapo, la CIA, la KGB rusa, nuestra propia SIDE. La verdad no se justifica en un estado de derecho, un Estado que no puede entrar en guerra con nadie, como nosotros, no tiene ningún sentido que tenga espías».

«El espionaje en nuestro país es una tontería, aunque yo creo que universalmente. Sobre que hay una ley que limita a estos servicios, yo creo que los límites del derecho son muy leves y pequeños. Durante los últimos 4 años se ha demostrado: al señor Macri le ha servido para no cumplir cualquier ley que se le antojaba. Por ejemplo la ley de audio y televisión, que fue fácilmente desbaratada. Los llamados servicios de inteligencia no parecen más que una salida elegante de algo que no se puede hacer», remarcó.

Respecto a la reforma judicial, sostuvo que «siempre es posible, el problema es llevarla a cabo. La reforma judicial parece tener el sentido de corregir algunas cosas muy primitivas que tiene la Ciudad de Buenos Aires. Nadie entiende cómo pueden funcionar tres jurisdicciones completas en este territorio. Eso provoca problemas de competencia que están a la vista y un mal uso de la competencia penal. Cada juez es una especie de dueño de sus casos».

«Yo empezaría por leer las bases de Alberdi», sugirió. «Se destacan varias notas específicas que determinan que Alberdi nunca se interesó por 28 jurisdicciones distintas. Por eso él pensó que de diversas formas nosotros componíamos una única nación, en la que no podíamos tener esa cantidad de jurisdicciones».

«Nosotros tenemos un único código penal, un único código civil, los códigos que definen la conducta de los ciudadanos son todos nacionales. Son sancionados por el Congreso de la Nación y deberían ser interpretados así. De Alberdi se pueden sacar algunas ideas, sé que es difícil luego de 200 años de hacer otra cosa. Lo que hay que saber es cómo organizar una justicia única para todo el territorio de la nación. Definir qué corresponde al Estado federal y qué a los provinciales», señaló.

Pasó en Caput #Café Mocca