Norberto Galasso y Fabián Mettler cuentan la vida de Homero Manzi en el programa Galasso de media cancha. Poeta popular, guionista de cine y autor de tangos y milongas inolvidables, eligió “hacer letras para los hombres, antes que ser de hombre de letras”. Militó en el radicalismo yrigoyenista, en F.O.R.J.A. y sobre el final de su vida se acercó al peronismo.

Homero Manzi

Homero Nicolás Manzione (Manzi) nace en Añatuya, Santiago del Estero, el 1 de noviembre de 1907. A los pocos años emigra con su madre y sus hermanos a Buenos Aires. Cuando asume Hipólito Yrigoyen, en Octubre de 1916, Homero va al  Congreso: “mis ojos de 8 años lo vieron, de pie sobre su coche, emergiendo del fondo de la multitud como si saliera, a la manera del sol, de la línea del horizonte (…)”. A los 15 años, estando ya de pupilo en el colegio de Luppi, escribe sus primeros versos. Tiempo después, las lecturas de Carriego,  Lugones y Almafuerte refuerzan esa temprana vocación literaria. Terminado el secundario, se  inscribe en  derecho y cursa algunas materias, pero al tiempo lo suspenden por participar en una revuelta. En 1931, lo expulsan, acusado –falsamente- de balear al interventor. Ya antes le habían quitado la cátedra de literatura que dictaba en el “Mariano Moreno”.  De este modo, para bien de la cultura popular, lo frustran como abogado y como catedrático; aunque no logran doblegarlo. Por esa época, Homero participa activamente en la resistencia radical al gobierno  de Justo, y en 1935 contribuye a fundar F.O.R.J.A., junto con Jauretche,  Scalabrini, Dellepiane y varios radicales más. Milita en el legendario sótano de Lavalle 1725,  hasta que la Segunda Guerra divide a los forjistas en dos bandos. “Manzi –recordará Jauretche- se nos perdió en el mundo de la noche”. Cuando se disuelve F.O.R.J.A., y sus miembros se incorporan al peronismo, Homero se queda en el partido radical, aunque luego se acercará a Perón. En 1950, escribe: “Versos de un payador al General Juan Perón” y “Saludos  de un payador a Doña Eva Perón”.  Presidente de SADAIC, guionista de cine, autor de tangos y milongas inolvidables, como “Sur”, “Che, Bandoneón”, “Discepolín”, “Malena”,  fue un militante  popular de enorme sensibilidad. Hombre de la noche, “echaba madrugada por los ojos”, siempre permaneció fiel a la máxima que se autoimpuso de “hacer letras para los hombres, antes que ser un hombre de letras”. Murió de cáncer, el 3 de mayo de 1951.

Ilustración: Luis Schinca.

Galasso de media cancha

El programa que conducen Norberto Galasso Fabián Mettler se emite todos los domingos a las 13 por Radio Caput.

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