El comunicador Marcelo Brignoni advirtió que el partido de Joe Biden diseñó una estrategia para perseguir a los líderes populares de Latinoamérica durante la presidencia de Barack Obama.

El analista Marcelo Brignoni consideró que pensar la victoria de Joe Biden en los Estados Unidos como un soplo de aire fresco “es de una candidez absoluta”. Asimismo resaltó que a causa de una estrategia mediática pareciera más importante la posición de Biden con respecto al cambio climático, antes que su opinión sobre la “tradición histórica de los demócratas de bombardear países y declararles la guerra”, en todos los períodos en que estuvieron en la Casa Blanca.

En comunicación con Fernando Alonso, recordó que Joe Biden fue el primer senador que planteó violar el Tratado Interamericano de asistencia recíproca, que obligaba a Estados Unidos a colaborar con la Argentina contra Gran Bretaña, en la guerra de Malvinas. Por ese motivo, afirmó que «si ese señor después de todo eso es considerado un amigo de la Argentina nos está faltando información”

También recordó que durante el último mandato de Barack Obama los demócratas “produjeron la destrucción de todos los movimientos populares latinoamericanos”, con el diseño de una estrategia implementada por las ONG financiadas por los Estados Unidos. Explicó que denunciaban a dirigentes políticos populares de corrupción, luego las amplificaban en los medios de comunicación a partir de escuchas ilegales para terminar condenándolos.

Por otro lado, Brignoni consideró que el sistema electoral de los estadounidenses para elegir la presidencia “es patéticamente fraudulento”. Además, sostuvo que la gran parte del cuestionamiento hacia Donald Trump “no está vinculado a sus horribles políticas” sino que se dieron porque puso en juego la “estrategia de espejo”, que utiliza Estados Unidos teniendo dos partidos que actúan iguales, más allá de quién está gobernando.

Sin embargo, Brignoni puntualizó en que la “ineficacia” de Donald Trump permitió que “los movimientos populares de América Latina prosperen”, ya que fue el único gobierno norteamericano que no invadió ningún país, ni declaró alguna guerra en la región.

Por último, afirmó que más allá del resultado de las elecciones en Estados Unidos, Argentina tiene que “vincular su política exterior a sus intereses” y dejar de lado la postura “políticamente occidental que no ha significado ningún beneficio”.

Pasó en Caput #ReportaCaput