El médico intensivista y miembro de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, Arnaldo Dubin, expresó su preocupación por las nuevas aperturas y el agotamiento del personal de salud.

En la víspera del inicio de una nueva fase del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio dispuesto por el gobierno nacional, Arnaldo Dubin dijo que las aperturas en el sector gastronómico «son un polvorín».

En diálogo con Fernando Alonso, el médico intensivista aseguró que si bien en la Ciudad y en el conurbano parece que hay una estabilización en la curva de contagios «el sistema sigue fuertemente amenazado». Explicó que después de seis meses de un «trabajo descomunal» el personal sanitario está agotado física y anímicamente.

Dubin planteó que el estándar de trabajo está deteriorado porque un porcentaje importante de trabajadores de la salud no está trabajando porque está enfermo o cumpliendo el aislamiento por ser contacto estrecho de un caso positivo y «los resultados no son los mismos».

Además, expresó su preocupación por el aumento del índice de letalidad en el país y sobretodo en la Ciudad de Buenos Aires, que pasó de 1,8 a 2,6 por ciento. También relacionó ese problema con el factor del agotamiento dado que «la terapia intensiva no está funcionando tan bien como antes».

«Estamos en nuestros límites», remarcó Dubin. Y aseguró que ven las aperturas con mucha preocupación porque no se cumplen las normas básicas del aislamiento: «no se guardan las distancias, no se usa adecuadamente el tapabocas y se hacen reuniones sociales y familiares».

Por último, Arnaldo Dubin consideró que la situación de la «meseta alta» es muy peligrosa porque la ocupación de las camas de terapia intensiva en el Área Metropolitana es muy alta y según el relevamiento de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, en 50 hospitales el porcentaje de ocupación es mayor al 90 por ciento.

Pasó en Caput #ReportaCaput