El exembajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, analizó la situación del país vecino de cara a las elecciones, en el marco de la pandemia y con un gobierno de facto. «Hay denuncias de todo tipo, se cambiaron ya 3 ministros de Salud, hay gente que muere en la calle, hospitales colapsados, una verdadera crisis de todo tipo», señaló. «Saben que si hay elecciones, el MAS con la candidatura de Luis Arce le ganaría la elección a cualquiera de los candidatos», aseguró.

En su participación en el programa Rojo y a la Izquierda, el exembajador Ariel Basteiro sostuvo que la situación en Bolivia «es muy grave, hay una pandemia en el gobierno, que ha generado en 8, 9 meses del golpe militar un descalabro absoluto en todo. Hoy los bolivianos no tienen posibilidad de acceder a garrafas, no hay distribución de gas», afirmó.

A su vez, señaló que «hubo un hecho de corrupción muy fuerte con los respiradores que se compraron al triple de valor. Hay denuncias de todo tipo, se cambiaron ya 3 ministros de Salud, hay gente que muere en la calle, hospitales colapsados, una verdadera crisis de todo tipo», remarcó.

Basteiro aseguró que «hay amplios sectores de la población sin trabajo y sin ningún plan que ayude a paliar el difícil momento. Este es el contexto del gobierno de Jeanine Áñez, que asumió en noviembre con un golpe militar».

Respecto a las elecciones, cuya fecha sigue siendo motivo de disputa, con sectores sociales que exigen que sean el 6 de septiembre y no el 18 de octubre como anunció el organismo electoral del país, afirmó que «el mandato de un presidente provisional es por 3 meses hasta poder convocar elecciones. Sin embargo llevan 9 meses y ya hubo dos aplazamientos del proceso electoral. El último hace pocos días».

«Hay un claro objetivo de mantenerse en el gobierno a como dé lugar. Les vino bien el pretexto del coronavirus. Pero si no, habrían encontrado otro. Porque saben que si hay elecciones, el MAS con la candidatura de Luis Arce, le ganaría la elección a cualquiera de los candidatos. Entonces van a seguir buscando artilugios para demorarla en el tiempo», indicó.

El exembajador argentino en Bolivia sostuvo que existen intereses que «no quieren a Evo Morales, porque no quieren presidentes que tengan actitud soberana, autónoma de los designios que se plantean desde el Departamento de Estado estadounidense».

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