La jueza de la Cámara de Casación Penal María Laura Garrigós de Rébori se refirió a la polémica sesión del Consejo de la Magistratura en la que se decidió el jury al camarista Eduardo Freiler, y sostuvo que la maniobra impulsada por el macrismo no se podría haber concretado sin el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti.

«Sin el dr. Lorenzetti esto no se podía hacer«, afirmó Garrigós de Rébori, jueza de la Cámara de Casación penal e integrante de la asociación Justicia Legítima, en referencia a la irregular maniobra que le permitió al macrismo obtener los dos tercios de los votos del Consejo de la Magistratura para suspender y enviar a un jury al camarista Eduardo Freiler.

Es que una vez desplazado del Consejo Ruperto Godoy, la Corte debía tomarle juramento al senador Mario Pais. «El Presidente de la Corte difirió el tratamiento del juramento hasta la una de la tarde«, asegura Garrigós. Así, el Consejo adelantó el tratamiento del jury de enjuiciamiento contra Eduardo Freiler y definió el tema antes de que el Frente para la Victoria pueda presentarse con todos sus representantes.

«Que haya una connivencia entre la presidenta del consejo de la magistratura y el presidente de la Corte Suprema, los dos titulares de los dos organismos que lideran el Poder Judicial de la Nación para hacer una trampa al reglamento y a la buena fe de los demás miembros del consejo de la magistratura nos produce estupor. Porque esto nunca pasó», aseguró Garrigós.

En el mismo sentido, Garrigós de Rébori sostuvo que «en la lista de espera de la comisión de disciplina están los jueces laborales, que solamente habían sido cuestionados por el contenido de sus sentencias.»

«Es un ejercicio del poder tan autoritario, que pareciera no justificar la existencia de las instituciones», concluyó.

Pasó en Caput. #AburridosPeligrosos (lun a vie 14hs)