Vanina Zurita, Secretaria de Formación de ATE Provincia de Buenos Aires, dialogó con Hugo Gulman en el programa Horas Extras sobre la reapertura de Fanazul, cerrada por Fabricaciones Militares en 2018, durante la gestión de Mauricio Macri. El ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, dispuso la reapertura y designó un director, mientras se estudian alternativas para reactivar la fábrica. Hay gran expectativa por la recuperación de los puestos de trabajo. «Es importante para la economía de la región. 220 despidos de una fábrica fue un golpe fuerte para la economía local», afirmó Zurita.

La secretaria de Formación de ATE Provincia de Buenos Aires, Vanina Zurita, celebró la reapertura de la fábrica militar y sostuvo que «esto tuvo un correlato de lucha por parte de los trabajadores, que llevan dos años y medio con una fábrica cerrada, donde aún mantenemos un acampe en la ciudad de Azul, afuera de la Intendencia, como forma de protesta hasta que se reabra la fábrica».

«Cuando asumió Agustín Rossi en el Ministerio de Defensa anunció la reapertura de la fábrica. Esto ha llevado un poco más de tiempo por las condiciones económicas y por el contexto de pandemia», explicó. «A la fecha se designó al director, pero todavía no se reincorporó a ningún compañero. Estamos expectantes de esa etapa».

«Venimos manteniendo reuniones con la nueva comisión de Fabricaciones Militares, haciendo hincapié en que antes de producir es necesaria una etapa de puesta en valor de la fábrica. No solo porque estuvo cerrada dos años y medio, sino porque la lamentable política del gobierno anterior de querer cerrar la fábrica fue más allá destruyéndola. Porque la orden era esa», remarcó.

Zurita advirtió que «es necesario antes de poner en marcha cualquier proyecto productivo poner en condiciones la fábrica, y para eso es necesario el urgente ingreso de los trabajadores».

Señaló que hay dos líneas de trabajo rápidas, que «no tienen que ver con el trabajo que se venía haciendo, sino con la demilitarización, con la destrucción de todo tipo de armamentos y municiones, y la destrucción de los chalecos antibala. Y hay un proyecto madre que todavía no está desarrollado».

Respecto a la situación de los trabajadores, indicó: «Muy pocos compañeros se pudieron reubicar en un trabajo formal. La mayoría vive de changas y algunos se pudieron jubilar, pero no es el universo de todos lo trabajadores de Fanazul. Es por eso que para nosotros fue muy importante la definición del gobierno nacional de la reapertura, para que puedan ingresar y recuperar el trabajo. Es importante también para la economía de la región. 220 despidos de una fábrica fue un golpe fuerte para la economía local», concluyó.

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