El periodista Tomás Méndez conversó con Gustavo Cano y Nora Lafón sobre la investigación que lleva adelante en su programa ADN, de la señal C5N, y que deja al desnudo el entramado del espionaje ilegal desplegado durante la gestión macrista. La trama involucra en la persecución a dirigentes no sólo a los exespías, sino a gran parte del poder político, del Poder Judicial y a medios de comunicación. «Lo que hemos visto es aberrante, y lo que vamos a ver es mucho peor. Es hora de que mostremos también que parte de los eslabones de las mentiras, del lawfare, de la política también son los medios de comunicación”, sostuvo. “Y quien armaba todos estos mosaicos era presidencia de la Nación”.

 

Tomás Méndez contó que en el proceso de investigación periodística que lleva adelante para su programa ADN viene manejando información desde febrero, que todavía no salió al aire para no entorpecer la investigación judicial.

“Tuvimos las primeras reuniones con la gente que hacía espionaje en el verano pasado, porque leyendo causas judiciales vimos que justamente Facundo Melo había hecho una presentación judicial en lo de Ariel Lijo», relató. «Y en aquel momento, cuando fuimos a hablar con este agente, se mostró totalmente permeable a mostrar absolutamente todo, con lo cual  vimos todo lo que tenían estos muchachos. Me parece que irresponsablemente. Yo no creo que Melo haya tenido dolo en hacer lo que finalmente se hizo, como tampoco ninguno de los agentes rasos o menores que participaron de todos estos operativos”.

«Obedecían obviamente órdenes de Silvia Majdalani y del poder político en ese momento», señaló, y puntualizó que «quien armaba todos estos mosaicos era presidencia de la Nación».

«Lo que hemos visto es aberrante, y lo que vamos a ver es mucho peor», advirtió. «Y me parece que es hora de que mostremos también que parte de los eslabones de las mentiras, del lawfare, de la política también son los medios de comunicación”.

“Todo este espionaje tenía que ver con la política. Porque cambió formas de votar, porque a través de carpetazos cambió formas de pensar. Hicieron irse a algunos dirigentes valiosos de nuestro país a través del lawfare”, afirmó.

Respecto al rol de los periodistas en torno al entramado del poder, se refirió puntualmente al funcionamiento de los medios de su provincia: «En Córdoba es como si existiera un solo medio de comunicación, porque el gobierno siempre paga todas las pautas, mantiene a todos los periodistas, a todos los medios desde hace mucho tiempo. Lo mismo pasa con la Justicia, es como un monobloque. El Poder Legislativo es lo mismo que el Ejecutivo, que el Judicial, y el Poder Mediático es exactamente calcado», detalló.

«Creo que acá hay un sistema complejo, de mucha red metida en distintos lugares, que siempre fue un mensaje hegemónico, porque si no, no ganarían siempre los mismos. Y cuando se decide el sistema a actuar en contra de alguien, en contra de algún dirigente que puede llegar a cambiar las situaciones, el sistema juega en conjunto».

«El rol del periodista lo vamos a tener que repensar y empezar a sentir un poco de culpa. Si no tomamos conciencia de que el periodismo es una tarea que está llamada a satisfacer derechos, porque la información es un derecho, vamos a estar equivocados.

En relación a la posibilidad de que, además de Luis Majul, aparezcan otros nombres de periodistas en la investigación, sostuvo que “esta causa particularmente creo que no va a involucrar de lleno a otro periodista. Majul estaba muy involucrado con el sistema de inteligencia. Y en la causa hay derivaciones más profundas, por lo que yo vi en febrero. Espero que el juez tenga lo mismo. En la medida que el juez vaya avanzando con la causa, nosotros lo vamos a ir diciendo, no queremos interferir en la investigación de Villena”, concluyó.

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