La referente del Partido Humanista, Lía Méndez, conversó con con Marcela Carlomagno sobre la violación de derechos durante la gestión de Mauricio Macri y el rol de Cristina Caamaño al frente de la AFI. Advirtió, además, sobre la necesidad de una nueva Constitución. “Argentina durante cuatro años ha tenido, dentro de una forma democrática, la violación del estado de derecho. Está apareciendo parte de un gran entramado. Es un problema institucional gravísimo”, sostuvo.

A raíz de los alcances de la denominada ‘guerra judicial’, del ‘lawfare’ que incluyó persecuciones y hostigamientos a dirigentes opositores, y habiendo sido aceptada como querellante en la causa en la que se investiga el espionaje ilegal denunciado por la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, Lía Méndez analizó el nuevo escenario en el programa Justicia sin Vueltas.

“A mí me resultó extraordinario porque Cristina Caamaño lo que hizo fue entrar y cumplir la ley. Así de simple. Como debería ser cuando asume un gobierno, en las distintas áreas tiene que hacer un relevamiento, y donde hay desorden, ordenar y lanzar un plan de acción”, afirmó.

«A ella la guía el cumplimiento de la ley. Hace lo que se debe hacer. Toma la prueba, llama a los técnicos, saca el disco rígido, lo lleva a la Justicia. Y la Justicia deberá peritar si hay algo o si no hay nada. Eso es uno de los detalles que se pasa por alto, porque es la gran noticia. A mí me parece que si queremos empezar a cambiar las cosas, hay que poner la mirada ahí».

«Para empezar lo que se tiene que hacer es cumplir la ley», remarcó. «Si todos lo hicieran, del primero al último, sería suficiente para dar vuelta este país”.

En referencia a que la causa está en el juzgado federal de Marcelo Martínez De Giorgi, y el Poder Judicial sigue siendo el mismo que durante la ejecución del lawfare, se preguntó: «¿Qué podría pasar con el juez que toma la causa, que la meta en un cajón? No creo que pueda. Porque si fuera esa sola causa, la mete en un cajón y la tiene diez años. Pero acá está apareciendo otra cosa. Está apareciendo parte de un gran entramado, del cual este es un pedacito. Ya no dependerá de este juez, bueno o malo. Este es un problema institucional gravísimo», afirmó.

«Argentina durante cuatro años ha tenido dentro de un contexto, de una forma democrática, la violación del estado de derecho. Cuando hay vulneración de derechos, quien tiene la respuesta para restituirlos –y eso es la garantía- es el Poder Judicial. Y el sistema de Justicia en Argentina está como está, no hace falta que yo lo describa».

«En el gobierno de Macri, si una empresa violaba tus derechos y vos querías iniciar una causa judicial, te decían ‘¿a dónde la vas a presentar, a un juez que si dicta un fallo conforme a derecho lo van a apretar y a echar? Y si no, va a mirar al poder, y va a dictar en contra de tus derechos’. Por lo tanto ni siquiera alienta a ir a presentar una causa judicial en caso de violación de derechos. Eso es gravísimo. Eso es que no existe estado de derecho, y eso hemos vivido durante cuatro años», insistió.

“Necesitamos una nueva Constitución”.

«Acá hay que plantear una nueva Constitución. Porque si una democracia tiene unos agujeros tales, que permite que dentro de ese contexto democrático no tengamos estado de derecho, algo hay que revisar», advirtió. «No puede depender de las personas. Tiene que haber mecanismos, resortes constitucionales. Una Constitución trabajada de abajo hacia arriba, desde la base social. Con aquel que no entiende nada de derecho, pero entiende cómo quiere vivir», concluyó.

Pasó en Caput   #Justicia Sin Vueltas