El exvicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, conversó con Omar Seijo en el programa Los Números de Perón, y analizó el rol del Estado nacional en el funcionamiento de la economía. Sostuvo que «el Estado necesita tomar algunos resortes de la economía, como el comercio exterior y los servicios públicos». «Alberto Fernández planteó privilegiar la salud por sobre la especulación, y está muy bien. Pero tiene que haber una respuesta económica que tiene que venir del peronismo», agregó.

A partir del análisis del caso Vicentin y su expropiación, Gabriel Mariotto advirtió que «no tenemos que dejar de ver los otros pasos que tenemos que dar en materia de comercio exterior, donde están esas banderas inglesas, francesas, norteamericanas que tienen los consorcios portuarios en manos de concesiones que manejan las empresas. Uno lo tenía Vicentin, pero también lo tiene ADM, Bunge, Cargill y Dreyfus, por ejemplo», señaló.

«Es cierto que al lado de ese elevador portuario concesionado a las cerealeras está una oficina de la aduana, que es del Estado nacional. Y nada se puede hacer sin la autorización de la aduana. Pero también sabemos que si el administrador de la concesión es Cargill, la aduana no siempre está mirando para el lado del río, a veces mira para otro lado», indicó.

Mariotto insistió en que nuestros puertos «no pueden estar concesionados a las empresas cerealeras que le alquilan el campo al chacarero, que tienen el elevador portuario, y que después, con toda discrecionalidad, sabemos que evaden lo que evaden. Porque si se producen tantas toneladas en Argentina y se exporta menos, ¿dónde está el resto? Es un secreto a voces».

«Los puertos tienen que estar en manos del Estado. Y el Estado también avanzar en un formato aggiornado, con cooperativas, con productores, con el sector. El Estado tiene que intervenir en el comercio exterior. Por una simple razón: Argentina produce alimentos para 400 millones de habitantes. Pero el precepto del peronismo, que está más vigente que nunca, es: primero la mesa de los argentinos, y después los saldos exportables».

«La mesa de los argentinos son 45 millones de habitantes de nuestra patria que necesitan que el pescado, los mariscos, las aceitunas, la carne de vaca, de cerdo, de pollo, la leche, el yogur, el queso, el maíz, el trigo, estén en su mesa a precios racionales. ¿Qué está en las antípodas de esto? Lo que planteaba el ministro de Agricultura del gobierno de Macri, que era el presidente de la Sociedad Rural, que decía ‘si querés un kilo de lomo lo tenés que pagar como un Mercedes Benz’. Ese es el concepto que tienen ellos».

«Otro punto es el rol del Estado en las empresas de servicio público. Con los medios de comunicación –ya es sabida la historia del monopolio y cómo nos lavan el cerebro- nos dijeron que no podíamos pagar la luz 300 pesos, y ahora que la pagamos 9 mil, muchos sienten que ascendieron de clase. Y tenés un estrangulamiento en tu economía que no te permite sobrevivir. ¿Por qué nosotros tenemos que pagar la energía en dólares, si El Chocón, Yacyretá, Salto Grande, Atucha I y II, cuando pasa el agua en las represas, o para enfriar los reactores, vale cero pesos? Y la red interconectada nacional la hizo el Estado argentino, igual que estas empresas. La inversión la hace el pueblo y el Estado argentino, y nosotros le tenemos que pagar a Mindlin en dólares la tarifa», resaltó.

«Entendemos que siempre, pero en la urgencia de la pandemia más, el Estado tiene que intervenir en las empresas de servicios públicos de alguna forma.  Por supuesto que a nosotros nos gustaría la nacionalización, pero de alguna forma planteamos cómo discutimos que cuando llegue la factura de luz al comercio que hoy no puede abrir, no tenga que pagar el 100 por ciento, porque el Estado interviene.

«La Argentina exporta solo el 20 por ciento de la energía que utiliza, ¿por qué tenemos que pagar el 100 por ciento en dólares en el marco de esta situación?

«Alberto Fernández planteó privilegiar la salud por sobre la especulación, y está muy bien, pero nosotros entendemos que tiene que haber una respuesta económica que tiene que venir del peronismo. No viene la respuesta económica de la receta neoliberal, que es ‘abrí la fábrica, abrí la empresa, subite al colectivo, total no importa la salud’. Está muy bien lo que hizo Alberto», remarcó.

«Pero el Estado necesita tomar algunos resortes de la economía: comercio exterior, servicios públicos, y por supuesto tenemos que hablar de la banca y la especulación financiera, qué pasa con el Banco Central. Ahí el Estado tiene que tener una injerencia mucho más soberana», concluyó.

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