El secretario de Prensa de UTE-CTERA, Mariano Denegris, se refirió al regreso de las clases presenciales y a las dificultades que enfrenta el sector educativo a nivel estructural en la Ciudad de Buenos Aires. «Lo mejor sería volver a las clases presenciales desde el punto de vista del proceso educativo, pero eso no puede hacerse poniendo en riesgo la salud», afirmó. «Ninguna decisión la puede tomar un ministerio sin el diálogo y el consenso con los actores de la comunidad educativa».

Mariano Denegris, secretario de Prensa de UTE-CTERA, manifestó su preocupación por «la forma en que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires encaró la pandemia. Nos parece bien que trabajen en conjunto el gobierno nacional, el gobierno de la Ciudad y el de la provincia de Buenos Aires, sin embargo notamos diferencias en la forma de tratamiento, que hicieron de la Ciudad de Buenos Aires uno de los lugares donde detonó con mayor fuerza la cantidad de contagios de coronavirus», remarcó.

Señaló que esto no tiene que ver con la cantidad de habitantes, sino con «las desigualdades históricas y estructurales que arrastra la Ciudad y lo que no se hizo hasta ahora. Ejemplo: la urbanización de la villa 31″.

«A eso se suma que tampoco se actuó con la precaución y rapidez necesarias, porque se dejó a la villa 31 diez días sin agua en un contexto de pandemia. El otro lugar fueron los geriátricos, donde también se actuó tarde, y se dispararon los casos de coronavirus en la Ciudad. No pasó de casualidad. Tuvo que ver con deficiencias de gestión específicas de la Ciudad de Buenos Aires. Estas cosas ocurrieron por desidia del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta», resaltó.

En relación a la vuelta a clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires, sostuvo que «para retomar las actividades con una ‘nueva normalidad’, hay que hacerlo construyendo y respetando una serie de protocolos que garanticen la salud de estudiantes, docentes y familias. Ninguna decisión la puede tomar un ministerio sin el diálogo y el consenso con los actores de la comunidad educativa».

«Lo mejor sería volver a las clases presenciales desde el punto de vista del proceso educativo, pero eso no puede hacerse poniendo en riesgo la salud», subrayó.

Indicó que por la estructura edilicia de las escuelas de la ciudad y la cantidad de alumnos que asisten en la actualidad, no se podría llevar adelante con 15 alumnos por aula. «Hay que tomar decisiones acerca de la asistencia rotativa y una serie de cosas que no se empezaron a discutir».

Por otra parte expresó la «preocupación como docentes» de poder «llegar a los chicos», ya que «es muy desigual la respuesta a las actividades pedagógicas que hemos ido construyendo durante estos meses. El acceso a la conectividad es muy desigual en la Ciudad de Buenos Aires, porque el gobierno de la Ciudad no ha hecho nada para garantizar que todos los chicos y las chicas tengan conectividad y que tengan dispositivos para poder continuar con sus tareas educativas», indicó.

Detalló que durante la gestión de Mauricio Macri «en la primaria no se les dieron más las netbooks a los chicos, sino que se dejaron tablets en la escuela para trabajar en un gabinete, y en la secundaria se dejaron de entregar. Justo en los tres años anteriores a esta pandemia que requirió de estos dispositivos tecnológicos, se dejó a los chicos sin ellos».

«El gobierno de la Ciudad no ha hecho nada para resolver esta brecha digital. Hay un proyecto en la Legislatura, de la diputada Bielli, del Frente de Todos, que los legisladores del oficialismo no trataron.

«En el medio de la pandemia lo único que le sigue preocupando al jefe de gobierno es cómo aparece en las encuestas», aseguró.

Respecto al cobro de los salarios docentes, afirmó que se dio «una pelea muy fuerte desde la UTE y logramos que se sacaran algunos de los peores artículos de la ley de emergencia». Sostuvo que «hubiera sido un mamarracho que la ciudad más rica del país, con presupuestos y producto por cápita similares a los de países europeos diga que iba a pagar el sueldo en cuotas».

«Nosotros apoyamos un proyecto presentado en la Legislatura que plantea que se le cobren impuestos de emergencia a sectores que en la Ciudad, aun en el marco de la pandemia, siguieron ganando, y muchísimo, por ejemplo las aseguradoras de autos. De ahí tienen que salir recursos para que el gobierno de la Ciudad pueda garantizar que el Estado haga frente a la pandemia. Otros son los bancos y las grandes fortunas radicadas en la Ciudad de Buenos Aires, o el juego online», concluyó.

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