La presidenta de Justicia Legítima, Cristina Caamaño, manifestó su apoyo y el de la Asociación a la Reforma Judicial en el programa Justicia Sin Vueltas.

«Justicia Legítima viene reclamando una reforma de la Justicia para reafirmar el estado de derecho y dejar de lado el caos y la persecución a la que fuimos expuestos a partir del 10 de diciembre de 2015. Desde que asumió el actual presidente, Alberto Fernández, el tema de la reforma judicial está en consideración. Aunque se había atrasado en la agenda presidencial debido a la pandemia que nos acosa, esta semana el presidente volvió sobre él.

Durante los cuatro años de macrismo hemos visto cómo un Poder del Estado, el Judicial, era permanentemente agredido por otro Poder del Estado, en este caso el Poder Ejecutivo, causando perjuicios enormes a la democracia y vulnerando la Constitución Nacional y la independencia de la Justicia. Así, durante la gestión macrista, casi entran dos ministros de la Corte por decreto; se reemplazaron y desplazaron jueces, juezas y camaristas sin cumplir con los requisitos mínimos para ocupar ese cargo; se persiguieron magistrades por no seguir los lineamientos del gobierno de ese entonces. Producto del acosamiento cotidiano fueron víctimas muchos de los asociades de esta agrupación.

Se sacaron de la órbita del Ministerio Público Fiscal las escuchas que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner le había sacado a la ex SIDE, actual AFI.

Justicia Legítima denunció permanentemente estos atropellos, incluso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y mientras que los que nos perseguían estaban en el poder, seguíamos denunciando, porque lo que estaba en juego era ni más ni menos que la democracia y la vulneración de nuestra Constitución Nacional.

Fueron tiempos difíciles, aunque hubo muchos ciudadanes que nos acompañaron y creyeron en nosotres.

También denunciamos la persecución política e ideológica a opositores del gobierno y líderes de organizaciones no gubernamentales como Milagro Sala, la lideresa de la Agrupación Tupac Amaru, que fueron encarcelados, e incluso algunes, como Milagro, siguen presos.

La embestida del Ejecutivo al Poder Judicial fue tan brutal que recién ahora les magistrades se atreven a contar lo que vivieron, porque para presionarlos se utilizó la apretada a través de la AFI, la Agencia Federal de Inteligencia, que se presentaba sin tapujos ante les jueces para exigirles que hagan lo que quería el expresidente.

Por eso es tan valorado el decreto del presidente Alberto Fernández, cuando modifica el artículo 4 inciso A de la Ley de Inteligencia 25.520, y prohíbe que la Agencia colabore en casos judiciales.

Por todo esto, y porque tuvimos un sistema procesal penal que nació viejo, aunque al momento de su sanción, en 1992, fue un gran adelanto, es que desde Justicia Legítima venimos reclamando una reforma judicial y una reforma procesal, que este presidente también entiende necesaria. No podemos volver a correr el riesgo de que se repita la persecución y la falta de independencia de uno de los tres poderes del Estado, justo el Poder que tiene que aplicar la ley.

Precisamos una reforma que le de solidez al proceso, pero que a la vez lo agilice. Que lo proteja, pero a la vez lo transparente. Que lo fundamente, pero a la vez se explique en un lenguaje llano. Que sea independiente, pero a la vez le dé acceso al que lo necesite. Que sea implacable, pero a la vez respete los derechos humanos. Que se ingrese por concurso, pero a la vez que se aplique la paridad de género.

Creo que es el momento de iniciar esta reforma tan deseada, y que Justicia Legítima tiene que ser invitada a participar de ella, a través del Consejo Consultivo que el presidente Alberto Fernández dijo estar armando para debatir y profundizar los cambios y los institutos necesarios para la época que se avecina».

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