La subsecretaria de Políticas de Igualdad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Pilar Escalante, se refirió a las situaciones de violencia sostenidas a partir de la desigualdad de género y pidió entender el cuidado como un derecho.

Pilar Escalante consideró estar «ante un desafío enorme, que es el de crear una institucionalidad nueva, un espacio en el Estado que pueda retomar la potencia, los reclamos y los aprendizajes que el movimiento de mujeres y feministas argentino viene llevando adelante. No solo responder ante las situaciones emergentes más visibles, como puede ser la violencia de género, sino poder pensar qué es lo que hay detrás de esas violencias. Nosotras entendemos que las violencias están sostenidas sobre la desigualdad de género. Que esa violencia, ese femicidio, es porque en este patriarcado los varones se entienden más valiosos, con más derechos, por sobre las mujeres. Poder atacar esas desigualdades y pensar políticas por la igualdad de género es esencial para poder pensar cambios estructurales. Por eso desde el Ministerio está creada específicamente la Secretaría de la cual formo parte”.

La subsecretaria de Políticas de Igualdad señaló que “en la distribución de los trabajos de cuidado, en el reconocimiento de los mismos, en la remuneración, es donde se dan algunas de estas desigualdades. Las mujeres dedicamos casi el doble de horas que los varones a cuidar a los niños y las niñas, a los adultos mayores, a garantizar la comida, la limpieza, las cosas que son necesarias para que se garantice la vida”.

“La situación de pandemia ha hecho que se visibilice mucho más este trabajo, que muchas veces se da por supuesto”.

Escalante explicó que este trabajo se da de manera muy desigual «no solo entre varones y mujeres, sino también cuando hacemos un análisis económico, de clase, entre quienes tienen un trabajo formal y quienes están en la informalidad, entre quienes vivimos en centros urbanos de clase media y quienes viven en barrios populares. Y ahí aparecen las distintas formas en las cuales se da y se reconoce el cuidado”

«Hay que entender el cuidado como un derecho, que tenemos todos y todas a ser cuidadas y cuidados, porque es necesario para llevar adelante la vida. Y también un derecho a cuidar. Para eso tenemos que reconocer aquellas políticas públicas que ya se están llevando adelante, que a veces se realiza en los ámbitos privados, individuales, otras en ámbitos públicos y comunitarios. Y después avanzar en políticas que no dependan de las posibilidades individuales de responder a estas demandas. Ahí puede empezar a entrar el Estado como actor para poder empezar a garantizar estas tareas”.

“Muchas veces se piensan las políticas de cuidado como situaciones específicas, individualizadas, para una sola población. Y es necesario pensar una política integral, encontrar a los distintos actores –Desarrollo Social, Salud, Educación, Discapacidad, Trabajo, Economía– en una mesa, donde podamos reconocer y valorar cuáles son las políticas que ya se están dando, poder potenciarlas”, finalizó.

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