El dirigente del Socialismo para la Victoria, Jorge Rivas, expresó su análisis del nuevo contexto que genera la pandemia y cómo golpea a los sectores más vulnerables de la sociedad. «No es cierto que el coronavirus va a afectar transversalmente a nuestra sociedad sin reparar en clases sociales. El virus no discrimina, pero el hombre sí».

«El pasado Día Internacional del Trabajador nos encontró a los trabajadores del mundo atravesando la dura pandemia del coronavirus. La peste saca a la superficie y nos muestra de manera brutal aquello que hemos elegido no ver durante largo tiempo y nos enfrenta a la dolorosa realidad de la desigualdad».

«No es cierto que el coronavirus va a afectar transversalmente a nuestra sociedad sin reparar en clases sociales. El virus no discrimina, pero el hombre sí. ¿O es que acaso no tenemos como prueba de ello el saldo dejado por distintas pestes a lo largo de la humanidad en diferentes partes del mundo? Siempre fue el grupo social más pobre de la sociedad el que tuvo más víctimas. No veo cuál debería ser la razón para que en esta oportunidad sea diferente. Es más, el nivel de hiperconcentración económica en el mundo, con la consecuente e inédita generación de marginalidad social, son un caldo de cultivo propicio para que en esta oportunidad los pobres estén en peores condiciones para enfrentar este virus».

«Los datos de concentración de riqueza desde la caída del socialismo soviético, tanto a nivel interno de cada país, como a nivel global, son espeluznantes».

«Tanto pensadores de izquierda como de derecha coinciden en que al salir de esta pandemia se alterará el orden mundial tal como hoy lo conocemos».

«En este contexto, donde el cambio tecnológico rompe rápidamente las relaciones laborales tradicionales, y desde la clase dominante apuntan a la precariedad de las relaciones laborales como la fórmula para superar el desempleo, desde la Izquierda en general y desde el Socialismo Democrático en particular estamos obligados, tanto política como moralmente a elaborar una propuesta superadora a este capitalismo salvaje, que se manifiesta impotente para proyectar una idea de futuro que nos contenga a todos. Esta propuesta socialista debe ser emancipatoria, y nutrirse de la realidad. Debe expresar lo que Rutger Bregman llama ‘Utopía para realistas’. Si bien hoy no existe un imaginario alternativo al capitalismo, como socialistas estamos obligados a tratar de construirlo. En el mientras tanto hay que resistir a la dinámica de concentrar riqueza y expulsar trabajadores a la marginalidad del neoliberalismo. E impulsar mientras construimos ese nuevo imaginario alternativo al capitalismo, medidas dentro de su misma lógica que nos permitan poner un freno al inhumano saqueo de la Derecha. Medidas tales como la renta básica universal, una profunda reforma tributaria, respaldar todas las iniciativas que tiendan a la igualdad de género, defender un Estado intervencionista que asegure el acceso a la salud y la educación a la mayoría de nuestro pueblo, así como también impulsar la nacionalización de los servicios públicos y de la banca».

«Por eso, el 1º de Mayo para nosotros, además de un día festivo, también es un día de resistencia y de lucha para construir una sociedad mejor. No renunciamos a nuestro ideario socialista, pero somos conscientes que tener en cuenta las relaciones de fuerza realmente existentes en la sociedad es central para avanzar en cada etapa histórica. Por eso en esta etapa, los Socialistas para la Victoria somos parte del gobierno nacional, popular y democrático de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, porque estamos convencidos que hoy es quien mejor defiende y expresa los intereses de nuestro pueblo trabajador».

Pasó en Caput    #Rojo y a la Izquierda