El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, habló del mapa de riesgo elaborado para la flexibilización de la cuarentena y de los esfuerzos para evitar que se dispare la cantidad de casos. «Tenemos una duplicación que va a superar holgadamente los 20 días. Es una tasa de duplicación bajísima», sostuvo.

El ministro afirmó que “estamos con una curva muy aplanada. Desde el 16 de abril pasamos de 1.000 casos a 1.750 en la provincia. Tenemos una duplicación que va a superar holgadamente los 20 días. Es una tasa de duplicación bajísima”.

“Tenemos la tranquilidad de haber construido un conocimiento en estos casi dos meses que nos permite ir modalizando cómo se pueden ir poniendo en marcha algunas actividades, con todos los resguardos y protocolos».

«Hay que seguir controlando este crecimiento de la curva y que no se nos disparen los casos”.

El ministro Gollán explicó que se hizo un “mapa de riesgo en la provincia de Buenos Aires, con determinadas variables, como por ejemplo la existencia previa o no de circulación. Hay municipios que hoy no tienen circulación. Por otro lado la capacidad sanitaria que se pudo desplegar en estos meses, y también indicadores sociales y evaluación de los sectores más vulnerables. Todo esto conforma un núcleo de variables con las cuales uno puede decidir como actuar en determinados municipios. De hecho ya está pasando, y en la etapa que viene se van a agregar más actividades. En algunos lugares se podrá liberar un poco más, y en otros habrá que ser más restrictivos

Respecto a la incidencia de la pandemia en los sectores más vulnerables de la población, el ministro de Salud bonaerense afirmó: “No podemos manejarnos con un pensamiento mágico. Hay un pensamiento científico en el mundo que nos está diciendo que esta enfermedad se va a ir instalando progresivamente y que vino para quedarse. Es un virus que se expandió en todo el mundo. Le va a suceder a todos los sectores sociales. Es una fantasía pensar que este virus puede impactar en los sectores medios y no impactar en los sectores que viven en asentamientos o en barrios populares. Es una fantasía pensar que va a afectar a todo el mundo y no a los trabajadores de la salud. El tema es cómo lo vamos regulando. Cuando detectamos barrios o algún geriátrico en los que se están produciendo brotes, el tema es actuar rápidamente ahí, bloquear, hacer los diagnósticos para poder separar a la gente y evitar que se contagien muchos en poco tiempo”.

Lo que no nos va a pasar es que todos nos enfermemos juntos y saturemos el sistema de salud. Lo demás es un deseo. Estamos ganando tiempo para preparar el sistema, protegiendo a los más vulnerables. Y también esperando si en los próximos meses tenemos algún recurso de tratamiento o de prevención, ya sea una vacuna o un medicamento que también nos vaya dando respuesta. Hay que ir modulando hasta donde podamos para que no nos enfermemos todos juntos y tengamos la suerte de que aparezca alguna cura”.

En relación al sistema de salud de la provincia de Buenos Aires de cara al futuro, Gollán aseguró que «saldrá fortalecido, con más capacidad de respuesta. 2.200 trabajadores de la salud de la provincia que estaban en situación provisoria, de becas, van a ser pasados a la planta. Se están ejecutando 140 obras a ritmo acelerado, que habían sido abandonadas en la anterior gestión y ahora se están terminando».

El ministro bonaerense expresó también: «Veo las imágenes de Manaos, de San Pablo, de Nueva York, de las cámaras frigoríficas afuera porque no tienen lugar para poner los cadáveres y, hasta donde podamos, yo quiero evitar eso. Haremos todo el esfuerzo para que eso no suceda. Si la situación nos excede, no va a ser una decisión premeditada. No queremos ver esas imágenes».

«Como dijo Alberto Fernández el primer día: entre dinero y salud, yo privilegio la salud. Después vemos cómo vamos arreglando el tema de la economía, sobre la base de que ya logramos evitar esas imágenes dantescas», concluyó.

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