Javier De Filippo, bioquímico del Instituto Malbrán, explicó la importancia de la secuenciación exitosa del genoma del coronavirus. «Lo que acaba de pasar con esta secuenciación muestra la capacidad que tiene el Malbrán, y que tiene la Argentina», afirmó.

De Filippo sostuvo que “lo que acaba de pasar con el coronavirus y con esta secuenciación tiene que ver con mostrar la capacidad que tiene el Malbrán, y que tiene la Argentina. Esto es soberanía sanitaria: somos capaces, y con un alto grado de eficiencia, de poder rastrear qué es lo que está pasando en nuestro propio territorio con un virus nuevo, y eso nos da la posibilidad de tomar decisiones en base a datos científicos ciertos”.

El día que una vacuna esté lista, nosotros vamos a saber si esa vacuna es protectiva sobre nuestra población, según la cepa que esté en ese momento, porque este virus puede cambiar. Todavía no sabemos quién será el primero en desarrollar la vacuna. Hay varios equipos en el mundo trabajando con distintas plataformas posibles, pero cuando esa vacuna esté lista, nosotros vamos a saber si esa vacuna, preparada de esa manera, es efectiva o no contra el virus que circule acá”.

De Filippo, también delegado de ATE en el Instituto Malbrán, aseguró que “si no tuviéramos soberanía sanitaria quedaríamos expuestos a confiar en lo que el productor de la vacuna te venda. O en lo que el productor de un kit diagnóstico que se base en alguna cuestión de la mutación del virus te diga, y vos comprás o decidís a ciegas”.

Respecto a la realidad del Instituto Malbrán el último tiempo describió: “Nosotros perdimos el 10 por ciento del personal en los últimos cuatro años. No echaron a nadie, pero perdimos vegetativamente a gente que se jubiló, gente que se murió, gente que consiguió un  mejor trabajo y se fue porque los sueldos son muy malos. Perdimos el 50 por ciento del presupuesto y perdimos cerca del 65 por ciento de la capacidad adquisitiva del salario. Y los años 2018 y 2019 el inciso presupuestario que se dedicó a la compra de equipamiento y a las obras de infraestructura dentro del instituto fue cero. Eso te pone en una posición bastante compleja”.

“El instituto reserva una cantidad de conocimiento y de personal listo para epopeyas como esta, que es increíble. Esto tiene que ver mucho con la mística de un lugar que tiene más de cien años y que los que estamos ahí creemos que es importante y le ponemos lo que le ponemos”.

“Los técnicos que están trabajando ahora en el diagnóstico de coronavirus están cerca de los 24 mil pesos, más cerca de la línea de indigencia que de la línea de pobreza. Y un profesional que tiene 5 años de antigüedad y que es lo mínimo necesario para haber tenido la experiencia necesaria para afrontar cosas como está en 37 mil pesos –un biólogo, un médico, un bioquímico-“.

“Que falta mucho para mejorar es claro. Pero hay varios indicios que nos marcan ir en sentido contrario del que veníamos. Inmediatamente que este gobierno asume, el ministerio, que había pasado a ser una secretaría vuelve a ser ministerio. Al poco tiempo pasa esto de la pandemia, e inmediatamente todos los fondos necesarios para abastecer a todos los laboratorios que forman la red que trabaja con el Malbrán y que necesitaban ser equipados y comprar los reactivos, todo eso fue solventado desde el ministerio.

Le planteamos al presidente esta cuestión respecto de los sueldos y nos confirmó que lo va a tener en cuenta. Hay toda una luz de esperanza. Va a haber que esperar. No va a ser fácil, pero hay completamente otras intenciones”.

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