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Por Javier Corcuera

Tras el viaje a Malvinas en el que 90 familiares de soldados cuyos cuerpos fueron recientemente identificados, se realizó en el anexo de diputados el foro multisectorial y multidisciplinario “Malvinas, Soberanía y riesgo”, convocado por el legislador Guillermo Carmona (FPV). Participaron legisladores de diversos espacios políticos, excombatientes, familiares de los soldados y académicos, entre quienes se encontraba la ex embajadora en el Reino Unido y Venezuela, Alicia Castro, y el exdiputado Mario Cafiero. También estuvo el ex secretario de derechos humanos de Corrientes, Pablo Vassel, que oportunamente había denunciado las torturas que padecieron los soldados durante la guerra de Malvinas. En diálogo con Radio Caput, Vassel repasó el largo recorrido realizado hasta que se lograra la identificación de los cuerpos, y señaló con preocupación el abandono por parte del actual gobierno de la defensa y reclamo de la soberanía argentina sobre las islas.

“Multisectorial y multidisciplinario” son dos aspectos que destacó Vassel del encuentro: “Pudimos hacer un buen cuadro descriptivo: desde todos los aspectos es devastador. El impacto en los derechos del mar y el derecho a la pesca, los recursos naturales, el abandono de la posición constitucional de la Argentina”, aseguró Vassel.

El abogado pone el acento en este aspecto: no se trata de una cuestión opinable, como la decisión de dar mayor énfasis a la cultura o el deporte. Por el contrario, defender la soberanía de Malvinas es respetar a la Constitución, ya que “desde 1994 hay una cláusula que habla de los derechos irrenunciables de Argentina sobre Malvinas y el Atlántico Sur”. Y aclara: “Esto es un mandato de gobierno, no es optativo. El gobierno de turno está obligado a hacer todas las acciones necesarias y conducentes para que Malvinas sea una tierra integrada”, afirmó.

En la misma línea, Vassel apuntó una serie de acciones “poco conducentes” a la defensa de la soberanía por parte del gobierno de Macri, como el retiro del tema Malvinas en las reuniones de Naciones Unidas. “La única manera de lograr que Inglaterra se siente a las negociaciones es joderlos permanentemente”, resaltó. Y puso como ejemplo el caso de Panamá, que “logró recuperar el Canal de Panamá, con una política constante sostenida e inteligente”.

El nuevo Tratado Roca – Runciman

En 1931 el entonces vicepresidente Julio Argentino Roca, hijo del exterminador de los pueblos originarios, firmaba un acuerdo con Sir Walter Runciman, el encargado de los negocios británicos, por el cual nuestro país renunciaba a su soberanía a cambio de que Gran Bretaña siguiera comprando nuestros productos agroexportadores. Como en aquella década infame, Mauricio Macri Blanco Villegas firmó un tratado con la potencia imperial que beneficia a un sector minoritario y pulveriza la soberanía. Se trata del acuerdo que suscribieron el vicecanciller Carlos Foradori y el Ministro de Estado para Europa y las Américas, Alan Duncan, el 13 de septiembre de 2016.

Al señalar este tratado, que propone avanzar en la explotación de recursos pesqueros e hidrocarburíferos con los colonizadores, Vassel explica que no hay solamente un conjunto de indicios que reflejan el desprecio del gobierno por defender la soberanía en el Atlántico Sur, sino que “hay pruebas concretas: un tratado que trece veces menciona la palabra acuerdo. Todo acuerdo por mandato institucional debe pasar por el Congreso. El gobierno debería haber rechazado la nota, porque invoca la nominación de un lugar que para nosotros no existe: Falklands no existen; existen las islas Malvinas”.

Vassel recordó las declaraciones que hizo en 1997 Mauricio Macri sobre el tema: “Nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro. Nosotros no tenemos un problema de espacio como tienen los israelíes”, había dicho el actual Presidente y resumido su lógica mercantilista en esta síntesis: “Las Malvinas serían un déficit adicional para el país”. ¿Cambió Macri desde entonces? Para Vassel, sólo en apariencia, para lograr afinidad con un sentimiento mayoritario e irrenunciable; pero “con los hechos nunca revirtió ese pensamiento”, y acaso sea porque “puede haber alguna aspiración de que desde Londres llegue alguna lluvia de inversiones; pero parecía estar lejos por el momento”.

Las identificaciones

En 2012 Cristina Fernández de Kirchner escuchó el mensaje de los excombatientes del CECIM La Plata, que no separaban la lucha por la soberanía de la pelea cotidiana por los derechos humanos y llevó adelante este reclamo en los foros internacionales y articulando con el Equipo Argentino de Antropología Forense y la Cruz Roja Internacional la labor de identificar a los 123 cadáveres que yacían como NN en el cementerio de Darwin, con la leyenda: “Soldado argentino sólo conocido por Dios”. Aquella política rindió sus frutos y el lunes pasado un grupo de familiares pudo viajar a las islas “para recordar a sus seres queridos con una placa en el cementerio Darwin”. “Nos pone muy contentos, nuestro país fue un poquito más respetuoso de la dignidad humana y con los combatientes”, afirmó Vassel.

La otra historia

Pablo Vassel señaló que hubo “una tergiversación de objetivos y miradas” con la decisión oficial de dejar afuera del evento al padre de un soldado cuyo cuerpo yace en Malvinas, para subir al avión, en su lugar, al asesor de un diputado del oficialismo.

Vassel señaló que en todo este tiempo “hubo un intento del gobierno de ocultar el rol del CECIM La Plata y el rol de Alejo Ramos Padilla, quien promovió un amparo que obligó al Estado nacional a realizar el acuerdo con Gran Bretaña”.

Para Vassel, no es casual el desprecio del gobierno al trabajo del CECIM, que “tiene una política institucional muy fuerte de reclamo permanente”. “Siempre sostuvieron que podían volver a Malvinas de la mano de América Latina, rechazaban el militarismo, y siempre tuvieron una posición muy clara de soberanía”, indicó.

“Esta maniobra llega a límites vergonzosos como la exaltación de Roger Waters y el coronel Geoffrey Cardozo”, a quien el oficialismo le realizó un homenaje por ser el funebrero del cementerio. La maniobra fue grotesca. Al extremo que si invitaron al asesor de un diputado de Cambiemos, “podrían haber tenido un poco de generosidad y no solamente subir al avión al padre que quedó afuera del avión, sino también invitar al presidente del CECIM; y por ejemplo a Alejo Ramos Padilla que promovió el amparo y que fue parte fundamental en todo esto. Eso lo hace uno que piensa con grandeza, cuando piensa que Malvinas está por encima del interés minúsculo de tener dos centímetros más en la prensa. Lamentablemente desde el gobierno pretendieron además utilizar esta movida como parte de una contraprestación inglesa en el acuerdo Foradori-Duncan”, concluyó Vassel.

Pasó en Caput. #SiberiaEnCaput (lun a vie 13 hs)