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Seis operarios fueron echados el lunes de la fábrica Molinos Río de la Plata en Esteban Echeverría. Los trabajadores paralizaron la producción como protesta. El delegado, Luciano Greco, denunció “persecución sindical” y señaló que el motivo dado por la empresa fue el “bajo rendimiento” de los despedidos. “Son términos del momento para mencionar la reforma laboral en curso”, aseguró.

“Los despedidos somos miembros de la lista Celeste y Blanca dentro del gremio de la alimentación”, resaltó sobre la situación de los cesanteados, y comentó que la planta estará paralizada hasta la reincorporación de todos trabajadores.

Para Greco, los despidos “son de persecución” y para “meterle miedo a los compañeros”, porque la familia Pérez Companc es dueña de la firma y “no tiene dificultades económicas”.

“Esta maniobra va de la mano de las políticas del gobierno de Mauricio Macri, la empresa está envalentonada y quiere imponer la reforma laboral”, concluyó.

 

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